Abandonamos Gales y los Brecon Beacons con destino a nuestro último destino de este viaje, Bath. Cogemos de nuevo la ruta norte pero esta vez nos topamos con un pequeño atasco debido a un festival de música. El puente, tal y como nos dijo nuestra anfitriona, no tiene peaje a la vuelta.Llegamos a Bath sobre las cuatro. Nuestro hotel, el Premier Inn (64£ la noche), está muy centrico y tiene un parking -Kingsmead Square, de pago y limitado a cuatro horas- justo enfrente para poder descargar. El coche constituye todo un problema, ya que no se puede estacionar en Bath nada más que en los parkings. Dejamos el coche en el parking del centro comercial Southgate, ya que, aunque es un parking cubierto, tiene el mismo precio que los descubiertos. No hace falta ticket, está todo informatizado con el número de matrícula que se escanea al entrar.
Después de instalarnos, nos damos una vuelta por la ciudad de Bath, que no deja indiferente a nadie. Nos da tiempo incluso a consultar los horarios de las Termas Romanas. Siguiendo la recomendación de la persona de taquilla (trato exquisito), decidimos reservar para la noche siguiente, ya que en ese horario hay menos gente y se puede visitar con las antorchas encendidas -sólo disponible en verano-.